A tener en cuenta en los bebés para descartar “displasia evolutiva de cadera”

Qué es

La ecografía de cadera es una prueba segura e indolora, en la que se utilizan ondas sonoras para generar imágenes de la cadera. Se puede hacer en bebés de hasta aproximadamente 6 meses de edad.

Por qué se hace

Los médicos solicitan una ecografía de cadera cuando sospechan un problema llamado “displasia evolutiva de cadera” (DEC). Esta malformación puede ocurrir antes del nacimiento, durante este, o bien semanas o meses después de nacer.
La probabilidad de desarrollar esta patología aumenta en las siguientes circunstancias:
• Embarazos donde el feto está comprimido dentro del útero (debido a una reducción en la cantidad de líquido amniótico u “oligohidramnios”).
• Posición anormal del bebé dentro del vientre materno (cuando viene de nalgas).
• Bebés con antecedentes familiares de DEC.
Así mismo, la DEC ocurre con mayor frecuencia en las niñas que en los niños y en los primogénitos.
Los médicos tendrán en cuenta todos estos factores para decidir si es necesario evaluar la cadera de un bebé mediante ecografía. Además, el bebé se someterá a una ecografía si el médico detecta alguna anomalía en la cadera durante el examen físico.

Preparación

No hace falta hacer nada especial a la hora de preparar a tu bebé para una ecografía de cadera.

Procedimiento

Te pedirán que desvistas parcialmente al bebé y que le quites el pañal para hacerle la prueba. Colocarán a tu bebé en una camilla, sea boca arriba o de costado. La sala suele estar a oscuras para que se puedan ver las imágenes con claridad en la pantalla de la computadora.
Un ecografista bien formado extenderá un gel transparente sobre la piel de la cadera del bebé. Este gel ayuda a la transmisión de las ondas sonoras. Seguidamente el profesional desplazará un transductor sobre el gel. El transductor emite ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora transforma esas ondas sonoras en imágenes que se deberán analizar.
El procedimiento suele durar como máximo 20 minutos. Se suelen explorar ambas caderas para compararlas entre sí.

Qué esperar

La ecografía de cadera es indolora. Es posible que tu bebé note una ligera presión en la zona explorada mientras se desplaza el transductor sobre esta y que note el gel húmedo o frío.
Los bebés pueden llorar en la sala de ecografías, sobre todo si notan que los mantienen sujetos, pero los llantos no interfieren en los resultados de la prueba.

Estudio sin riesgos y ventajas

La ecografía de cadera no se asocia a ningún riesgo. A diferencia de las radiografías, esta prueba no implica el uso de radiaciones.
Este estudio posee claras ventajas:

• un mejor diagnóstico precoz
• posibilita establecer un tratamiento temprano con mejor modelación final
• disminución de tratamientos de inicio tardío con necesidad de ulterior corrección quirúrgica y peor pronóstico funcional.

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