26 de Marzo

El 26 marzo de cada año se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello de útero a modo de establecer acciones de concientización e información sobre la importancia de efectuarse controles ginecológicos que prevengan esta enfermedad y beneficien nuestra salud.

El cáncer de cuello de útero se produce en las células del cuello uterino, la parte inferior del útero que se conecta a la vagina.

El mismo es causado por algunos tipos de Virus del Papiloma Humano (VPH), un virus muy común que se transmite generalmente a través de las relaciones sexuales (lo pueden contraer tanto mujeres como varones).  En la mayoría de los casos, el virus desaparece sin causar síntomas. Sólo en una pequeña proporción (alrededor del 5% de los casos) este virus provoca lesiones (malformaciones en las células) que con el tiempo pueden convertirse en cáncer.

El tiempo estimado desde que se produce una lesión hasta que se desarrolla un cáncer en el cuello del útero, es entre 10 y 20 años. Por este motivo es una patología altamente prevenible.

Esta enfermedad en un estadio temprano generalmente no produce signos ni síntomas.

Los signos y síntomas de un estadio más avanzado incluyen:

  • Sangrado vaginal después de las relaciones sexuales, entre períodos o después de la menopausia.
  • Flujo vaginal acuoso y con sangre que puede ser abundante y tener un olor fétido.
  • Dolor pélvico o dolor durante las relaciones sexuales.

Actualmente, existen herramientas para la prevención de este cáncer:

Vacuna contra el VPH: previene la infección de los VPH que causan aproximadamente el 80% de los casos de cáncer de cuello de útero. La vacuna es gratuita y obligatoria para los niños y las niñas de 11 años.

El Papanicolaou (PAP): forma parte del control ginecológico de rutina indicado a todas las mujeres luego de que comienzan a mantener relaciones sexuales. A los 6 meses de la primera relación sexual está indicado realizarse este control, que luego deberá realizarse anualmente. Si durante 2 años seguidos el PAP da negativo, se puede espaciar a 3 años.

– Realizar visitas ginecológicas y hacerse los estudios indicados por su médico de confianza.

– Usar preservativo.

Las mujeres que ingresaron a la menopausia deben realizarse el PAP, ya que el riesgo de desarrollar cáncer de cuello de útero aumenta con la edad. De hecho, la mayor incidencia y mortalidad por esta causa se encuentra en las mujeres mayores de 50 años.

Un estudio a tiempo puede salvarte la vida.

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